10 de noviembre de 2022
Instituto Gestar

DANIEL VILA: “NO ME ASUSTAN CUANDO HABLAN DE PRODUCTIVIDAD”

Texto publicado originalmente en Panamá Revista

Por: Eugenio Begue, Pablo Touzon y Federico Zapata

Daniel Vila nació en La Plata, en un hogar pobre. Su padre murió cuando “el loro” era chico. Junto con sus 8 hermanos y su madre armaron un “equipo” para salir adelante. Desde los 14 años y durante varias décadas, cargó bolsas y cajones de frutas y verduras en el Mercado Central. Hincha de Gimnasia. Se enamoró del peronismo. Llegó a ser delegado gremial, Secretario Gremial y hoy es el Secretario General del Sindicato de Carga y Descarga, el histórico sindicato donde Saúl Ubaldini y Lorenzo Miguel hacían las reuniones y donde el “cervecero” fue elegido Secretario General. Durante su gestión, logró transformar un gremio de pocos afiliados en uno de los más pujantes de la Argentina. Hombre de voz calma, hizo de su humildad un valor y de la palabra una metodología. Desde esas cualidades, logró negociar con Mercado Libre uno de los Convenios de Trabajo más disruptivos e innovadores de la Argentina y montó un centro de capacitación de oficios de vanguardia para jóvenes. Daniel forma parte de una nueva camada de dirigentes gremiales. En su escritorio, luce con orgullo una foto con José Manuel De La Sota, el renovador. Con el color de la tierra y la esperanza de los de abajo, Daniel nos da la bienvenida y nos dice que, en Argentina, hay futuro.

Daniel, teníamos curiosidad de conversar con uno de los dirigentes sindicales que más se ha animado a innovar en los últimos años. Gracias por recibirnos.

Bienvenidos a la casa de Los Trabajadores de Carga y Descarga. Me presento. Tengo 58 años y hace 41 que soy dirigente sindical. Es algo así como llevar una camiseta de fútbol y al mismo tiempo, como yo digo, ser dirigente sindical es amar al peronismo. Hace diez años que soy Secretario General y cuando me hice cargo del gremio, pensé en otra Argentina. Yo recuerdo haber crecido en un sindicalismo cerrado, donde no había relación con el empresario. Te cuento una anécdota fundacional. Recuerdo a un empresario que vino al gremio por un trabajador que había sido despedido. Nosotros luchábamos para que lo reincorpore. En ese entonces yo era secretario gremial. Cuando se soluciona el problema -llegamos a un acuerdo y logramos reincorporar al trabajador-, hice hablar a ese empresario con el entonces Secretario General. En ese momento, el empresario tenía 15 trabajadores. Hoy, en la actualidad, cuenta con casi 4.000 trabajadores, 600 de los cuales son de Carga y Descarga. Nosotros en actividad tenemos más de mil y pico de empresarios. ¿Cuál fue mi tarea? Abrir el sindicato hacia la sociedadHacia el sector privadoEso nos permitió multiplicar nuestro campo de acción. Ampliar la torta.

¿Qué significó esa tarea en concreto?

Empezar a convocar desde el empresario más chico hasta el más grande. Empezamos hablar con ellos y a firmar convenios. Nosotros crecimos porque el empresario entendió que nosotros somos una pata importantísima para su propio crecimiento. Esto se lo digo a ellos cada vez que me reúno –Les digo, muchachos yo quiero que ustedes ganen plata (en el buen sentido)- y que nuestros trabajadores tengan un buen salario y que nosotros como gremio apuntemos a hacer lo que nos encanta: discutir paritarias y discutir toda la actividad en sí.

Tradicionalmente, a nivel gremial, había tres patas: el estado, los trabajadores y los empresarios. Nosotros entendimos, que, en nuestro caso, una actividad de servicios, las patas son los trabajadores, el sindicato y la empresa.

Es decir, el trabajador es una pata fundamental de la mesa.

¿Tenés una buena imagen del empresariado argentino?

Yo admiro al empresariado argentino. Que, en un país difícil, decide invertir. Apostar en el país. Hay que evitar meter a todos en la misma bolsa. Hay sindicalistas buenos y malos. Lo mismo pasa con los empresarios.

¿Cómo se llevan con el concepto de productividad?

Cuando se habla de productividad yo cuento con una ventaja: salí al mercado con 14 años. Me la pasaba cargando y descargando. A los 18 años entré en la empresa de descarga y ahí fue cuando conocí lo que era la productividad. Por eso hoy no me se asustan cuando me hablan de la productividad, no hay que asustarse. Lo que hay que hacer es laburar.

¿Qué actividades cubren?

Estamos en amplia variedad de sectores: actividad frutihortícola, azúcar, Mercado Libre, depósitos fiscales, corralones, carboneras.

¿Qué lugar le asignan a la formación?

Es central. Nosotros hoy somos unos de los gremios que capacitamos en los lugares de trabajo (debemos de ser los únicos). Donde nos ponemos de acuerdo con el empresario, vamos a los lugares y capacitamos. Además, tenemos en La Palta un simulador y un centro de formación. Hicimos un convenio con la Universidad de Tandil. Damos más de 40 cursos. El simulador de Clark es clave, ya que, en nuestra actividad (carga y descarga), el uso del Clark ha implicado una revolución. Una vez que completan la simulación, los chicos van a la pista que montamos, y si aprueban, reciben el carnet con aval del Ministerio de Educación de la Provincia. Todo esto, es un trabajo en conjunto con las empresas. Ver a chicos de Mercado Libre (ML) con veinte tantos años que vienen hacer curso de capacitación es algo maravilloso. El 12 de diciembre vamos a entregar 600 certificados de capacitación. Nosotros, a diferencia de otros gremios, lo que hacemos no lo vendemos. No hacemos política. Nuestra responsabilidad es construir trabajo.

¿La formación incluye también la capacitación gremial?

Hoy en día tenemos dirigentes gremiales que no habían terminado la primaria cuando llegaron al sindicato. Nos pusimos como meta que terminen primario y secundario. Además, apenas nos hicimos cargo del gremio abrimos la formación sindical con capacitación.

¿Cómo fue la pandemia en el sector?

La actividad más esencial que hubo en pandemia fue Carga y Descarga. Pensá que, si vos no tenías la fruta o el azúcar, algo tan básico y esencial, es un todo un tema. Por eso en nuestra actividad nunca paramos.

El único problema que tuvimos fue salvar la empresa de Ezeiza que se dedicaba a cargar aviones, por una cuestión lógica, que estuvo cerrado en pandemia porque no se podía volar.

Daniel. Te has transformado en un caso de estudio, porque lograste generar un convenio con Mercado Libre (ML), una empresa emblema en la Argentina, que está logrando un proceso de internacionalización sustentado en el conocimiento. Brasil, Chile, México, Colombia. Uno de los pilares del crecimiento de Mercado Libre fue la logística. Tu sindicato negoció un convenio que todo el mundo mira con atención diciendo qué pasó acá. ¿Cómo un sindicato puede construir un convenio con una empresa que está en la frontera del conocimiento? Contanos un poco acerca de ese convenio.

Nosotros con Mercado Libre arrancamos hablando. Me plantearon que tenían la idea de La Matanza, en el Mercado Central. Me dijeron que nunca habían negociado con un sindicato. Lo primero que les dije es que desde la puerta del Mercado Central hasta donde ellos planificaban radiarse, hay tres kilómetros. Les sugerí contratar una empresa de combi. Para un chico o chica con 18 a 23 años es difícil de llagar la zona, incluso por cuestiones de seguridad. A la siguiente reunión me confirman que contrataron ya a la empresa de combi y ahí empezamos a entendernos. El depósito que tienen en el mercado central tiene 70 mil metros cuadrados, es algo descomunal. Mi hijo me ayudó mucho en todo el proceso, porque está en el rango de la edad de los chicos de la empresa. Es una empresa de gente joven. Cuando empezamos a trabajar, surgieron dos temas: las categorías y el pedido de camioneros de que la actividad era de ellos. Hubo un par de denuncias, pero las resoluciones salieron a favor nuestro. Con ese frente despejado, negociamos con la empresa un convenio directo. Mercado Libre con Carga y Descarga. Así fue como arrancaron con 80 chicos a trabajar. La idea era arrancar con una prueba y a los 2 o 3 meses ya había 400 chicos trabajando. En la actualidad son 1.900 y van a tomar 300 más. Ahí nos empezaron a conocer. Todos hablan de la explosión de la pandemia, pero yo vi en primera persona sus planes antes de la pandemia. Y el crecimiento ya estaba previsto.

Contanos sobre el Convenio.

Quiero hablar de eso, porque hay muchos prejuicios y desinformación. Nuestro trabajador básico en noviembre 2022 gana 239.868 pesos. El que arranca a laburar. Nuestra paritaria en 2022 fue mejor que la paritaria de Moyano: 116% contra un 107%. Pero esto no es una competencia. Solo busco mostrar que las cosas que se dicen contra nosotros son políticamente interesadas y falsas. Una paritaria no pasa por arrinconar al empresario. Para mí eso no tiene sentido. Nosotros queremos tener empresarios grandes y chicos. Esa es la lucha. Ayudarlos a que crezcan. Si eso ocurre, crecen nuestros afiliados. Como hitos del convenio, los chicos cuenten con guardería para sus hijos, pensá que hoy en día una guardería está entre 35 y 40 mil pesos, tienen servicio de masajes a disposición, pases libres a gimnasio y comida saludable con calidad nutricional. El personal trabaja en ambiente placentero. Vos vas y los pibes están escuchando música y un día al mes, se festejaban los cumpleaños con show de grupos musicales del momento que eligen los trabajadores. Nosotros arriba de eso, nosotros trabajamos en facilitar opciones para las vacaciones, hoteles, campings y demás.

Contanos sobre los chicos que trabajan.

Es empleo joven, lo cual nos enorgullece. El 70% proviene de La Matanza. Tienen un promedio de 25-30 años. Casi paridad: 45% mujeres y 55% hombres.

¿Qué problemas te surgieron en el proceso?

Nosotros teníamos un problema que era que, al trabajar de lunes a lunes, los sábados y domingos era todo un problema porque había alto grado de ausentismo esos días. El desafío fue cómo hacer para retener hoy en día a un chico joven un sábado o un domingo, que por juntadas o por las salidas propias de la edad no se presenta a trabajar. Ahí empezamos a reunirnos y ver cómo mejorábamos esto. Reuniones con los delegados gremiales dentro de la empresa y la empresa. Hicimos un trabajo de seis meses y llegamos a un acuerdo. Logramos armar una categoría distinta: “los franqueros”. Firmamos el acuerdo. Donde antes se trabaja 48 horas semanales lo bajamos a 45 horas semanales.

Los chicos trabajan de lunes a viernes 9 horas diarias. Eliminamos los fines de semana y se armaron 300 franqueros para que cubran sábados y domingos y algunos días de la semana porque son 30 horas y ellos tienen un básico de 150 mil pesos.

Todo esto es lo que se firmó en el Ministerio de Trabajo. Como ML tiene un % de paquetes nosotros les cubrimos las expectativas y hoy por hoy los chicos no van más los fines de semana se cubre con los franqueros. Nosotros fuimos y le dijimos, mira, por lo menos tienen que ser 300 para que cubran los sábados y domingos. Este depósito es inteligente, trabaja las 24 horas. Se procesan órdenes, se preparan paquetes, se despacha.

¿Crees que hay un prejuicio en el peronismo con Merado Libre?

Lo que pasa es que si no conoces del tema es muy complicado. Te cuento una anécdota. Durante el conflicto con camioneros, uno de los periodistas más agresivos con nosotros, empezó a divulgar información falsa sobre los salarios. Me reclamaba que le enviara pruebas. Yo me resistía a enviar los recibos de sueldo, pero finalmente accedí por la virulencia de los ataques. Y le di una nota a ese chico. Al terminar la nota ese chico me pide lo ayude a ingresar a ML.

¿Y la política?

A eso iba. Mercado Libre tenía el proyecto de hacer un nuevo depósito. Además de la inversión para el país, iba a representar la creación de 2.000 puestos de trabajo. No se pudo hacer. ¿Sabés por qué? El Presidente del Mercado Central no entiende nada y saboteó todas las negociaciones. Su único CV es haberle hecho un verdurazo a Macri. Para él Mercado Libre es el mal. Ya lo hablé en su momento con Wado de Pedro y Kulfas, tratando de convencerlos de que estábamos ante la posibilidad de crear más de 2000 puestos de trabajo. Lo hablé con Vitobello para que lo hable con el Presidente. Me cansé de hablarlo. El 70% de los chicos son de la Matanza, Espinoza ni una vez trató de comunicarse conmigo. Que vos no puedas sentarte a la mesa y cerrar, sabiendo que acá tenés una posibilidad para pibes, me indigna. Desde ML me pasan fotos que se compraron 7 aviones y que salen de Bahía a Río. Y también ellos me hablan de Chile y me vuelvo loco. Porque las inversiones que ellos están haciendo, que no sea visible a los ojos de los dirigentes nuestro y que no lo vean realmente como gran fuente de trabajo es un tema. A mí me hicieron una inspección laboral. La verdad es que no tienen vergüenza. A mí me dio vergüenza, porque el Ministerio de Trabajo es para mí el poder de policía y es lo que nosotros amamos. Es al que vos vas y concilias. Le hicieron la inspección laboral a ML porque un chico hizo una denuncia porque fue discriminado y era todo política. Se pusieron de acuerdo hasta con C5N. Nosotros que venimos del peronismo, no puede ser que cuando vos tenés ahí a un kilómetro dentro del Mercado Central 3000 laburantes en negro, el 70% del Mercado Central está en negro y todo como si nada, parece que el problema es Mercado Libre. Muy triste.

¿Por qué considerás que la política peronista actúa de ese modo?

Mirá. Los empresarios no son peronistas o kirchneristas. Yo no conozco a ningún empresario que venga y me diga “amo al peronismo”. No. Ellos vienen de otro lado. Lo importante es que inviertan y vean en el peronismo un facilitador. Cuando pasó Macri, los empresarios estaban todos los días acá, a pura queja. En cambio, Claudio Moroni estuvo muy bien, un crack. Yo a veces digo, demos un salto de grandeza. Debo decir el código que tuvo la CGT. Cristina siempre lo quiso serruchar y nunca lo pudieron voltear porque todos le hicimos el aguante. Cuando yo tuve líos, me salieron a bancar desde la CGT. Yo no me meto con Pablo, porque lo nuestro es otra cosa. Pero él está en otro mundo, es el poder. Hay que entender algo. Yo no quiero ser poder.

El Vila que vos hablás hoy es el mismo Vila de hace 40 años atrás con más oratoria encima. Antes era un cabeza de termo. Esa es la realidad. Vengo de un hogar pobre. Mi vieja se quedó viuda con ocho hijos y mi cena era cascarilla.

Pero mamé una pobreza sana, que me dio fuerza para salir adelante. Por eso también no me asusta nada.

¿Creés que los convenios parciales -como el que negociaron con Mercado Libre- podrían integrarse en una visión más general que incluya las nuevas actividades de la Argentina de hoy?

Cuando hoy te hablan de flexibilización laboral yo digo bienvenido sea. No le tengo miedo. En otro momento, no se podía hablar en el movimiento obrero de eso. En la economía actual, flexibilizar no es perder derechos. Es formalizar formas de trabajo diferentes. Pero las formas de flexibilización son propias de cada actividad. Así se resuelve. El caso más conocido: el convenio que diseñó Gerardo Martínez con lo UOCRA. ¿Funcionó? Claro que funcionó. Se crearon trabajos, se capacitaron a los pibes para sacarlos de la pobreza, se fomenta la inversión. Es un convenio que no busca volver 70 años. Que busca preservar derechos en la Argentina actual. Eso buscamos hacer con Mercado Libre.

¿Los juicios laborales son un problema o son un mito?

Son un problema, pero la parte legal nuestra existe. Si nos viene un trabajador con un despido, nosotros no forzamos el juicio laboral. Lo que nosotros queremos es que el trabajador vuelva a laburar. En cualquier delegación nuestra te mando a laburar y no incentivamos a los juicios como sí lo pueden hacer algunos estudios jurídicos. El sindicato te manda a trabajar. Nuestro objetivo es cuidar el trabajo. El 95% de los juicios laborales en nuestra actividad provienen de estudios jurídicos, no por nuestra parte.

Como dirigente gremial emergente, ¿con qué dirigente gremial te identificás?

Cuando a mí me preguntan con qué dirigente me identifico a mí me da orgullo decir con Luis Barrionuevo y con Gerardo Martínez. También me gusta mucho Pignanelli. Sindicalistas que se animaron a modernizar.

¿Cómo es el desafío de capacitar y dar disciplina a los jóvenes de hoy?

La primera reunión que tuvimos en el Consejo Directivo siendo Secretario General mis primeras palabras fueron poner el foco en “capacitar”. Desde mi propia experiencia fue así y hablando con los empresarios me acuerdo una de las primeras empresas fue Ledesma, nosotros tenemos Ledesma (azúcar) y Ledesma (papel) y así con todas las demás. Hoy en día ya tenemos capacitados a 60-70 dirigentes de los cuales el 30-40% de ellos no habían terminado el primario. Nosotros firmamos un Convenio con el Gobierno de Ciudad, para que los chicos realicen los cursos y terminen la primaria o la secundaria. Y después, a todos los mandamos a oratoria. Yo también me capacité y me capacito. Tengo que dar el ejemplo. Hago cursos, oratoria y todos siguieron atrás mío. Nosotros hablamos mucho de Perón y Evita. Son nuestras banderas, lo que nosotros pregonamos. Tuvimos 200 jóvenes que han venido a hablar de Perón y eso es la juventud sindical. Me parece importante hablar con ellos sobre las cuestiones de que como seres humanos tenemos muchas capacidades por explorar y desarrollar. Para mí, como dirigente, es clave compartir con ellos. Voy a comer al comedor, juego a la pelota y en las Asambleas me siento en cualquier lado. Creo que es ahí es donde vos haces crecer al gremio y lo haces grande.

El peronismo ha demostrado en los últimos años que ha perdido esa capacidad de generación de cuadros políticos y técnicos. Al menos, tiene dificultad. ¿Cómo analizás esa dinámica en lo gremial? ¿Creés que el dirigente sindical de abajo, pongámosle ese chico que está trabajando en ML con 22 años, tiene ganas de hacer una carrera sindical por vocación o no le interesa?

A nosotros en la actualidad nos sorprende lo que está pasando. Para graficarte esto, te comento que hoy enviamos una nota a Mercado Libre porque hay una chica que va a empezar con licencia gremial. Esta misma chica está participando de la juventud sindical en la parte de género en la CGT. Si vos me preguntabas a mí en el 2018 cuando me reuní que íbamos a empezar a tener mujeres en nuestra actividad era inimaginable. Nuestra actividad antes era 99% varones. Hoy ese porcentaje cambió incluyendo a mujeres en un montón de actividades. Las empresas de hoy también se han abierto y se le ha dado mucha participación al trabajo de la mujer. Pensá que hoy en Mercado Libre, se llevan al bolsillo este mes 250 mil pesos, el 55% son varones y el 45% son mujeres ganando lo mismo. Las mujeres hoy te manejan el Clark. La cuestión y la realidad de hoy es salir a trabajar sin distinción de géneros. Lamentablemente todavía tenemos algunos gremios cerrados. Si vos hoy no formas cuadros, perdés. Este gremio vivió formando esos cuadros. Yo agarre un gremio con bastante déficit en obra social, con deudas por todos lados y hoy es un gremio que revirtió todo eso. Esta casa que estamos la remodelamos, haciendo tres y cuatro pisos más, compramos la casa de La Plata con una importante delegación ahí, generamos centros de formación, compramos acá la vuelta para hacer la obra social, nos quedó chico el gremio.

¿Cómo ves al peronismo hoy? ¿Está en crisis?

Sí.

¿Por qué?

A mí me encanta la política, pero no es lo mismo ser dirigente gremial que ser dirigente político. Los códigos que nosotros tenemos no se han perdido con el tiempo. Yo si lo llamo a Barrionuevo y le digo mira tengo esto, él está. O si lo llamo al de tabaco o llamo a Santa María -sin conocerme- o a Correa, que es ministro de trabajo, nosotros tenemos un trato espectacular. El problema del Peronismo hoy es que se quedó sin dirigentes y no se trabajó para generar cuadros. Nosotros siempre miramos a Córdoba con De La Sota o Schiaretti. Y acá nada. Y me pasa con los dirigentes de la Provincia de Buenos Aires que hoy están con Cristina: Si hoy ella se debilita, esos dirigentes desaparecen. El General decía que somos una ensalada que tiene ingredientes y uno de ellos puede ser el vinagre.

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