8 de agosto de 2013
Instituto Gestar

El Proyecto Nacional también se construye en las urnas

En los últimos años, las decisiones llevadas a cabo desde el gobierno nacional produjeron resultados más que claros en términos de crecimiento económico, inclusión social, ampliación de derechos y recuperación de la soberanía, entre otros aspectos de suma importancia para alcanzar el desarrollo nacional.


En muchos casos, estos logros implicaron la aprobación de leyes clave, como la anulación de la obediencia debida y punto final que beneficiaban a los genocidas, la eliminación del sistema perverso de las ex AFJP, la creación de un sistema previsional público y solidario, otorgar dos aumentos jubilatorios por año y recuperar nuestra empresa petrolera (100YPF). Aunque la lista es muy larga, también podemos mencionar la ampliación de derechos (100matrimonio igualitario, identidad de género, fertilización asistida, voto a los 16 años); la garantía presupuestaria para el sistema educativo (1006% del PBI, el doble de lo invertido en la década de 1990) y, por supuesto, la Ley de Medios Audiovisuales.

Ninguna de estas leyes quedó en letra muerta: todas se implementaron, e incluso se fueron perfeccionando. La Ley de Medios no pudo ser aplicada en su totalidad por las trabas que generó el sistema judicial, el cual demora inexplicablemente la resolución de amparos que vulneran la voluntad popular expresada en una Ley votada en democracia.

Revisando las leyes que se aprobaron en esta década, surge la importancia de tener un Congreso Nacional que acompañe las iniciativas tomadas primero por Néstor y hoy por Cristina. Sin la mayoría que tuvo el proyecto nacional en ambas cámaras legislativas durante esta década (100con excepción del período 2009-2011), gracias al apoyo popular expresado en las urnas, gran parte de estas leyes no podrían haberse aprobado y tendríamos un país con menos derechos reconocidos, con menos inclusión social, con menos crecimiento.

Lo que viene proponiendo la oposición es muy claro: volver al endeudamiento, volver al ALCA, a los tratados de libre comercio, volver a las AFJP, eliminar las retenciones al agro, volver a los ajustes fiscales. O sea, volver al pasado. Porque estas políticas ya se aplicaron en nuestro país, durante muchos años, experiencia que terminó en el 2001 con la peor crisis económica de nuestra historia. Las mismas políticas neoliberales en lo económico y conservadoras en lo político se vienen aplicando con fuerza en la Unión Europea desde hace cinco años, y los resultados son tan desastrosos como el último periodo de la convertibilidad en Argentina.

Vistas así las cosas, no quedan dudas de qué políticas benefician al pueblo y cuáles no. Si hay alguien que podemos estar seguros que respetará la misma línea que se viene dando durante esta Década Ganada, es nuestra conductora Cristina Fernández de Kirchner y todos los precandidatos a cargos nacionales, provinciales y municipales que la acompañan. Por esto, no dudamos del triunfo a nivel nacional del Frente Para la Victoria este próximo domingo, porque sabemos que el pueblo valora por sobre todas las cosas la coherencia de este proyecto nacional para dirigir y gobernar para las grandes mayorías y que por eso va a Elegir Seguir Haciendo.

Roberto Arias
Instituto Gestar

 

 

 

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