7 de agosto de 2014
Instituto Gestar

El transporte como medio para una comunidad organizada

“Aumentar el número de vías de una autopista para reducir la congestión vial es como aflojar el cinturón para resolver la obesidad"

Lewis Mumford


Si bien el transportarse es una necesidad propia del ser humano, la problemática del transporte es hija del dinamismo de las metrópolis, de lo cual no estamos exentos. Resolver los conflictos inherentes a éste es una cuestión pendiente y de gran complejidad.

La dinámica del transporte se torna relevante cuando se manifiesta de forma masiva, por lo que podemos dividirla en dos grandes grupos: el que se desarrolla diariamente y comprende las tareas cotidianas de trabajar, estudiar, etc. y, por otro lado, el transporte ocasional, que tiene por objeto las vacaciones, el esparcimiento, etc. Cada uno tiene una frecuencia propia, uno diario y el otro esporádico, pero comparten en común que son previsibles y, por lo tanto, pasibles de ordenar, pero siendo el cotidiano el de más urgencia.

En la provincia de Buenos Aires encontramos cuatro grandes centros urbanos con estas características: Gran Buenos Aires, Gran Bahía Blanca, Gran La Plata y Mar del Plata, de los cuales el conurbano es el más relevante, no solo a nivel provincial sino también nacional.

Al situarnos en el Gran Buenos Aires debemos tener en cuenta las siguientes características: representa tan solo 1% de la superficie de la provincia, pero alberga al 60% de la población. Gráficamente es un semicírculo de 60 km. de radio (100tomando como centro el km. cero al Congreso Nacional), dentro del cual se desplazan en promedio solamente hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires 1 millón de autos por día, a lo que se suman alrededor de 3 millones de personas en transporte público.

Dado que el transporte en sí, como su acepción lo indica, es solo un medio, las soluciones a este supuesto problema deben darse desde diversas esferas. Es decir, no se resuelven las congestiones ni los tiempos de traslado agrandando los caminos ni restringiendo el tráfico. Se deben comprender las causas de este fenómeno. En realidad, la cuestión a resolver es el por qué las personas deben trasladarse diariamente hasta 120 km. por día y utilizar hasta 3 horas de viaje para tener un ingreso económico.

Desde una mirada justicialista, el ser humano debe realizarse en su comunidad, esa cercanía territorial donde se encuentran sus familiares, amigos, lugares de esparcimiento, etc. En cambio, los grandes conglomerados urbanos pasaron a ser “dormitorios”, por lo que los hombres y mujeres están escindidos en su reproducción social.

Se torna inevitable la expansión del conglomerado urbano, pero es necesario interponerle una planificación estratégica, tanto en su urbanización como en la distribución de sus actividades económicas. Tendremos así el basamento de una comunidad organizada, para luego sí ordenar sus flujos de tránsito, orientando a su vez a los usuarios y pasajeros a las formas más eficaces de transporte, proveyendo centros neurálgicos multimodales en donde converjan el transporte de menor escala para transferirlo organizadamente al transporte masivo.

De esta manera, el transporte contribuirá a la organización de la comunidad, otorgándole dignidad a los trabajadores por medio de más eficientes y mejores condiciones de viaje, dándole más tiempo para trabajar y estar con su familia, haciendo de él no un problema ni un fin, sino un medio para darle más felicidad al pueblo.

Javier Fernandez

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