2 de diciembre de 2012
Instituto Gestar

Industria e Integración Argentina-Brasil

 

Por eso, leyendo claramente el tablero de ajedrez donde el capital financiero mueve sus peones, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hace unos días que Brasil y la Argentina deben encabezar una verdadera integración regional para afrontar “las amenazas que provienen del frente externo”, particularmente el exceso de inventarios que busca entrar a los mercados a precios de remate, “porque los países desarrollados intentan trasladarnos la crisis”.

Asimismo, al dar un cierre histórico a la XVIII Conferencia Industrial Argentina que organizó la UIA y que también contó con la notable participación de Dilma Rousseff, Cristina dijo que ambos países “son las dos grandes poleas de la región, para que la América del Sur sea realmente protagonista del siglo XXI”, por lo que apeló a favor de que este tipo de encuentros sea el primero de muchos, con miras a resolver diferencias que pudieran surgir.

La mandataria brasileña, por su parte, también hizo eco de la importancia de la cooperación bilateral planteada por Cristina y subrayó que “jamás podremos considerar la posibilidad de menos integración porque eso sería un error histórico imperdonable”. “Argentina y Brasil son socios de primer nivel. El objetivo es un esquema de negocios binacional”, afirmó.

Dilma, mostrando perfecta sintonía con la visión macroeconómica y geopolítica de Cristina, defendió las medidas expansivas de gasto público y estímulo fiscal que aplican países como la Argentina y, tildando de necesaria la defensa de la industria a la luz del pésimo panorama económico que se prevé para el resto del mundo, precisó que hay que buscar una relación bilateral productiva que supere el ámbito comercial donde las inversiones sean cada vez más decisivas.

Las declaraciones de ambas mandatarias son de gran importancia porque muestran un frente común contra los embates de un capital financiero que, en palabras de la Presidenta Cristina, se ha erigido como amo y señor de la “verdad”, castigando a los que se atreven a pensar diferente. Actualmente pareciera pecado aplicar contramodelos y los países que lo hacen pagan su herejía siendo excomulgados de los mercados de capitales y sujetos a constante escarnio de los medios afiliados al poder.

En este mundo actual, la verdad pasa al ámbito de la irrelevancia política si la evidencia presentada es hostil a los prejuicios dominantes. Por eso es importante la voz unificada de Cristina y Dilma; por eso es importante continuar con la integración regional como mecanismo de defensa, y por eso es importante proteger contra marea los logros alcanzados. Después de todo, desde 2003 la Argentina libre y soberana ya es verdaderamente nuestra para llevarla a donde queramos.

David Chagoya

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