2 de agosto de 2012
Instituto Gestar

Se cerró el corralito

Por años se nos quiso hacer creer que el Estado podía estar “ausente”, cuando eso es una falacia de principio a fin. Lo cierto es que el Estado nunca se va de ningún lado, está siempre. La clave es cómo orientan su mirada los gobiernos. En Argentina, desde el golpe de estado de 1976 hasta la presidencia de Néstor Kirchner iniciada el 25 de mayo de 2003, podemos afirmar que nuestro Estado “miró para el lado equivocado”.

Solo con la decisión política de Néstor en primer lugar y luego de Cristina Fernández de Kirchner, que recogieron las banderas de Perón y Evita, Argentina volvió a tener un Estado mirando hacia donde tiene que mirar. Dentro de esa clara determinación política, las deudas económicas, políticas y sociales comenzaron a ser saldadas.

Es complejo poder resumir en este artículo la cantidad de reivindicaciones y avances que experimentamos los argentinos hace poco menos de 10 años. Pensar enla AsignaciónUniversalpor Hijo, el Programa Conectar Igualdad, la construcción de más de 1380 nuevas escuelas en todo el país, la construcción de 20 nuevos hospitales, 9 universidades nacionales nuevas, entre tantos logros, nos hacen estar orgullosos porque tenemos gobiernos que nos hacen experimentarla Justicia Social.

Recordar los sucesos de Mar del Plata que permitieron que América Latina le pueda decir “No al ALCA”, el fortalecimiento del MERCOSUR, el nacimiento dela UNASUR, el resurgimiento de los reclamos soberanos por nuestras Islas Malvinas, nos hacen darnos cuenta que nunca nuestro país se cayó del mapa. Además un país que ha tomado como política de Estado la defensa de los derechos humanos y la ampliación de derechos; nos permite evidenciar que también el mástil dela SoberaníaPolíticatiene flameando con mucha fuerza  a su bandera.

Pero el pago del BODEN 2012 sin lugar a dudas nos hace comprender que la decisión política de desendeudamiento de nuestro país está llegando a un punto alto. Comenzó con el pago del total de la deuda al FMI, algo que también dotó a nuestro país de mayor soberanía, luego con dos exitosos canjes de deuda. Eso tuvo un correlato con la recuperación de los fondos dela AFJPpara un sistema solidario de jubilaciones y pensiones que solidificaron el presente económico de nuestro país y le otorgaron dignidad a millones de jubilados.

El pago de la última cuota del corralito permite cerrarlo. Clausurar esta etapa que tantos sinsabores trajo a miles de compatriotas también es reivindicar a la política. Porque se demuestra que orientando el Estado hacia donde tiene que actuar es posible la felicidad del pueblo. El orden de las decisiones sociales tiene un claro eje: primero es la decisión política y luego la consecuencia económica, nunca al revés. Cada vez que nos quisieron convencer de lo contrario terminamos viendo que aparece el individualismo, las excusas de los éxitos y fracasos y las distintas capacidades de los seres humanos.

Un gobierno peronista está terminando de pagar una deuda histórica de nuestro país. Es más que cancelar la deuda en dólares de determinada cantidad de ahorristas. Significa muchas más cosas: la primacía de la política, el crecimiento con justicia social, la profundización de políticas inclusivas dado que cada vez el peso de los importes de deuda externa son menores, entre otras.

Perón sostenía que nadie se realiza en una comunidad que no se realiza. Esto lo comprendieron Néstor y Cristina. Desde mediados de 2003 vivimos momentos de realizaciones y nuestro país se encamina cada vez más a la idea de la comunidad organizada. El pago del BODEN está lejos de ser un hecho económico, es un símbolo del nuevo tiempo para nuestro país. Se cerró el corralito, se abren cada vez más esperanzas.

Pablo Salinas

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