30 de mayo de 2014
Instituto Gestar

Un paso más hacia la independencia económica

 

Sin lugar a dudas que hoy es un gran día para nuestro país. Se ha dado un paso más hacia la independencia económica que tanto pregonaba el Gral. Juan Domingo Perón. Esta madrugada y luego de una maratónica reunión la Argentina cerró un acuerdo con el Club de París para cancelar una deuda que lleva décadas generando intereses y complicaciones.


El acuerdo es muy importante principalmente por dos motivos: por un lado, por lo que implica a futuro en materia de desendeudamiento, de regularización de sus cuentas externas y de fomento a las inversiones extranjeras; por otro lado, y no menos importante, por la forma en que se llevó a cabo la negociación y las condiciones que se lograron. A diferencia de tantos episodios tristes de nuestra historia, la Argentina esta vez negoció de pie, sin ataduras y pudo equilibrar la balanza respecto a los intereses en juego.

Finalmente la deuda a abonar será de U$S 9.700 millones, recordemos que la Argentina había reconocido un pasivo de U$S 9.500 millones mientras que el Club de Paris indicaba que el mismo ascendía a más de U$S 10.500 millones. El desembolso inicial en concepto de capital (100a realizarse en julio de 2014) será de U$S 650 millones, mientras que en las primeras reuniones se había exigido que el mismo debía ser superior a los U$S 1.000 millones para empezar a negociar. El plazo total de la cancelación será de cinco años y la tasa de interés sobre los saldos de capital será del 3% frente al 7% que se paga actualmente. Asimismo, se establece un pago mínimo que nuestro país deberá afrontar cada año y se fija un criterio de pagos adicionales en caso de incremento de las inversiones provenientes de los países miembros del Club. Si durante el plazo de cinco años las inversiones adicionales fueran insuficientes, la Argentina puede posponer los vencimientos hasta dos años más (100totalizando siete años).

Además, la Argentina logró que ni en la negociación ni en la instrumentación y fiscalización de los pagos intervenga el Fondo Monetaria Internacional (100FMI) condición que en todo momento busco imponer el Club de Paris y acordó que los países acreedores destrabaran préstamos para financiar exportaciones contribuyendo así al crecimiento del país que hace viables estos pagos.

Argentina continua así el camino de regularización de los pasivos internacionales producidos por el de default de 2001. Desde 2003, los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner asumieron las consecuencias ocasionadas por décadas de sobreendeudamiento de la economía argentina contraída por otros gobiernos. Hace poco más de una década, la Argentina era el segundo país más endeudado del mundo en términos relativos a su Producto Bruto Interno (100el ratio deuda / PBI era del 166% en 2002) y realiza el default más grande la historia. En la actualidad, solo 12 años después, es uno de los países más desendeudados del mundo, tiene un ratio deuda / PBI inferior al 45% (100por debajo de país como Finlandia, Alemania o Reino Unido) y se encuentra resolviendo, con una postura firme, los pocos conflictos que le quedan pendientes (100como el Club de Paris y los fondos buitres). Este desendeudamiento, que implicó entre otros, el pago completo de la deuda con el FMI en 2006, los canjes del 2005 y 2010, los pagos a las empresas con laudos en el CIADI, no se logró a costa del hambre del pueblo sino mediante un modelo que prioriza en todo momento el crecimiento económico con inclusión social.

El acuerdo con el Club de Paris garantiza la sustentabilidad de los pagos de los compromisos financieros al ser compatible con el perfil de vencimientos que tiene el país en el futuro y no implica condicionalidad alguna para llevar adelante sus políticas económicas que le permitieron crecer a una tasa promedio del 6% anual durante diez años.

La deuda que hoy se regulariza no fue tomada por este gobierno. Alrededor de la mitad de esos compromisos adeudados corresponden a períodos anteriores a 1983 (100principalmente tomados durante la última dictadura militar), un 9% se asumieron durante el gobierno de Raúl Alfonsín y un 42% durante los mandatos de Carlos Menem y Fernando De la Rúa. Luego de varias negociaciones e intentos de pagos fallidos (1001956, 1965, 1985, 1987, 1989, 1991 y 1992), la Argentina le pone hoy punto final a este capítulo de la triste historia de sobreendeudamiento que condujo inevitablemente al default de 2001.

Este acuerdo relaja las condiciones para acceder al crédito externo. Permite destrabar restricciones financieras para los flujos de Inversión Extranjera Directa y allana el camino para que el financiamiento en inversiones de capital que requiere YPF, cuya situación con REPSOL también fue regularizada de forma conveniente y favorable para la Argentina hace algunos meses. Como dejo bien en claro la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, estas puertas de financiamiento que se abren a nuestro país no serán utilizadas, como tantas veces en nuestra historia, para el gran casino financiero y son un paso más hacia una mayor y mejor integración de nuestro país en el mundo.

Alejandro Calabria

@aacalabria

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