17 de junio de 2013
Instituto Gestar

Un sueño, un derecho

A través del Ministerio de Salud, que será el encargado de aplicar la ley, y dentro del marco del Plan Médico Obligatorio, se creará un registro de los centros habilitados para éste tipo de prácticas, incluidos bancos receptores de gametos y/o embriones. Lo cual permitirá a su vez la planificación de un futuro embarazo, en el caso de aquellas personas que puedan verse imposibilitadas por problemas de salud, tratamientos médicos u otra razón, para procrear.


La ley garantiza un acceso igualitario, ya que no sólo involucra a establecimientos de salud privados y públicos, sino también establece que cualquier persona mayor de 18 años prestando su consentimiento podrá acceder a la información necesaria no solo en referencia al tratamiento, sino también aquella relacionada a cuestiones de fertilidad, cuidados necesarios, etc.

Hoy en nuestro país tener un hijo es un derecho. Muchas personas que hasta hoy se veían impedidas por diferentes razones a acceder a éste tratamiento, ya sea por desinformación, por cuestiones económicas que imposibilitan acceder por los altos costos, podrán hacer de su sueño una realidad garantizada por el Estado a través de una ley, que se irá actualizando a medida que la ciencia avance y surjan nuevas técnicas.

Contarán con una cobertura integral de principio a fin. Con campañas de información y promoción de cuidados en cuestiones de fertilidad, la totalidad del tratamiento deberá estar cubierto, incluyendo el apoyo terapéutico que acompañe su desarrollo, las diferentes técnicas ya sean de baja o alta complejidad, diagnóstico y medicamentos necesarios.

A partir de ésta norma, tanto en el sector público como privado será una prestación obligatoria. Y tendrá por parte del Ministerio de Salud una partida presupuestaria anual para garantizar la correcta prestación.

Como parte de ésta década ganada, la sociedad ha logrado un derecho más. Se tendrá acceso a un tratamiento de fertilización asistida de forma igualitaria y sin restricciones de edad, orientación sexual o estado civil.

Se derriba también una barrera económica que implicaba una gran diferencia entre aquéllas personas que contaban con los recursos para acceder al tratamiento y aquéllas para las cuáles era sólo una utopía y un sueño imposible.

Es un paso más hacia una sociedad más equitativa, más justa y más igualitaria. Es un paso más en la inclusión. Ya no es un horizonte imposible o lejano sino una realidad esperanzadora. Nuestro país sigue dando muestras claras de avances democráticos, con un Estado presente que se encuentra a la vanguardia de las necesidades de los sectores más postergados. Es una ley de avanzada.

Las leyes suelen ser o parecer frías, pero en éste caso, la norma no sólo expresa la legalidad de un derecho, sino que hace visible los sentimientos de todos aquellos que desean formar una familia llevando en sus vidas la frustración y el sufrimiento de no poder realizar sus sueños.

HOY ES POSIBLE.
Soledad Sganga. Politóloga. UBA

 

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